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domingo, 24 de junio de 2012

LA PRÁCTICA CONTEMPLATIVA, NOCIONES DE COMO REALIZAR UNA CONTEMPLACIÓN


COMO REALIZAR UNA MEDITACIÓN CONTEMPLATIVA.



   Muchos son los que se interesan o preguntan sobre la técnica más adecuada para realizar una meditación. Pues bien, y como siempre me han trasmitido los distintos seres de este y otros planos vibratorios, la meditación debe trascender la mente en su práctica.


   Para esto no se requiere de una técnica especial, tan sólo es necesaria la actitud de observar los movimientos mentales en forma de pensamientos como un mero observador, que en ningún momento se identifique ni reaccione ante los mismos.


   Existen por el contrario, técnicas mentales a través de las cuales se cambian unos pensamientos por otros a conveniencia, pero permítanme que les diga con rotundidad, que no se puede trascender la mente a través de la mente. Esto no es posible por incoherente. Para meditar con mayúsculas, es decir, contemplar, es necesario que obviemos los pensamientos como observadores desapegados.


   Buda es sin duda el mayor exponente de como se puede trascender la mente. Buscó y buscó incansablemente a lo largo de sus primeros 40 años de vida, sometiéndose a distintas prácticas ascéticas con la única finalidad de encontrar el camino. Pues bien, él entendió que esto no era posible a través de prácticas  extremas o denigrantes, tampoco lo era a través de la entrega fiel a las órdenes de un maestro. Entendió que todos estos esfuerzos eran baldíos, pues el camino no se encontraba fuera sino en el interior.


   ¿Pero cómo acceder al conocimiento mayúsculo de la Verdad?. Sólo es posible a través de la entrega, de la moderación, y de la observación desapegada de todo estímulo físico o mental. Este es el camino que conduce a la liberación, que nos impulsa a la iluminación espiritual.


   Por mis distintas experiencias, así como por lo que me han transmititdo y me siguen transmitiendo distintos seres de luz, la contemplación es el camino. El único camino que conduce a la libertad. Por esto debemos realizar ejercicios de contemplación en nuestras vidas, pero ya no sólo en momentos de soledad, sino especialmente en cada acción que emprendamos.


   Si durante la contemplación un pensamiento nos asalta,
  1. Somos espíritu, luego la mente es una ilusión que nos confunde y perturba.
  2. Así que sólo lo observamos sin reaccionar con otro pensamiento, emoción o acción.
  3. Nos convertimos en testigos desapegados del juego de la vida.
   Poco a poco y con la práctica continuada, comenzaremos a observar que los espacios entre pensamientos se van ensanchando, de manera que esos espacios traigan silencio, paz y sosiego a nuestro espíritu. Son esos momentos entre pensamientos en que el espíritu se manifiesta en presente continuo. Si no hay pensamientos que nos perturben, no habrá entonces ni pasado ni futuro, luego el presente se habrá establecido para brindarnos el equilibrio necesario para emprender acciones más meritorias para el espíritu.

   Más adelante, las contemplaciones se harán más gratificantes, ya que los pensamientos cesan en su actividad frenética, lo que nos impulsa a nuevos estados de consciencia vibratoria. Este es el camino que debemos emprender, y créanme que no necesitan de ninguna práctica ascética, sólo vivir con cierta moderación y entregarnos a la práctica contemplativa. Esto es y nada más...
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jueves, 29 de marzo de 2012

CONSCIENCIA SIN PENSAMIENTOS NIRVICHARA SAMADHI

 
   Todo buscador, antes o después, dirige su atención hacia el interior, y de esta manera comienza a experimentar un acercamiento con su propia esencia espiritual. Por ello, es fundamental que pongamos nuestra atención en el interior, con el único fin de que se nos revele el camino y con esto ganemos en libertad.

   He descubierto que fruto de la entrega y de la rendición a nuestra Realidad interior a través de la práctica meditativa, comienzan a aquietarse los pensamientos, eso sí, previo recrudecimiento de su actividad, de manera que el silencio va haciendo acto de presencia. Les puedo asegurar que esta es la única vía para liberarnos de la esclavitud de la carne aún contando con ésta. Y esto lo digo desde el convencimiento de mi propia experiencia personal, y que si sirve de ayuda expondré a continuación.

   Desde el año 1990 comencé a practicar de manera asidua la meditación o Yoga, de manera que poco a poco fui interiorizando en el conocimiento de las energías que conforman mi sistema sutil, y posteriormente del de aquellos que me rodeaban. Recuerdo aquellas primeras meditaciones grupales a las que asistía, y en las que de manera guiada, un interlocutor nos conducía a ciertos estados de paz.

   Pude experimentar, de manera un tanto autodidacta, como kundalini ascendía a lo largo del canal central y brotaba como una catarata de brisa fresca desde lo alto de mi cabeza, donde ese torrente vibratorio caía luego por mi cara desde lo alto. Es entonces, que comencé a experimentar la profundidad de la meditación, pero ésta ya no era guiada, entendí que aquellas primeras meditaciones que se proponían por la mayoría, con mantras y prácticas automatizadas mentalmente, no podrían conducirme a aquello que sabía que estaba por encima de todo esto y que no alcanzaba a ver.

   Así, en un viaje que realicé a India en diciembre de 1996 con la finalidad de experimentar la espiritualidad en un país donde las energías reinantes y latentes apuntan a este aspecto, y en una tarde en la que me encontraba en un  humilde y destartalado tren de camino a la ciudad de Nasik, sentí el impulso irrefrenable de cerrar mis ojos. En ese momento, el sonido del paso del tren sobre las viejas vías, recuerdo de la antigua colonia británica, cesó, así como las voces de todos los que íbamos en ese vagón. Y de una manera espontánea y natural el silencio se hizo presente y patente de una manera mayúscula. Todo a mi alrededor pareció disolverse, ya no había pensamientos, no había sentimientos, no había emociones....no había nada.

 
   Luego de unos minutos en este estado nuevo y reconfortante en el que me sentía sólido y seguro, del silencio reinante una especie de coro celestial comenzó a resonar en mi interior, donde escuchaba lo siguiente

   "Nirvicharaaaaa..., Nirvicharaaaa..., Nirvicharaaaa..., Nirvicharaaaa..., Nirvicharaaa..."

   Era una precioso mantra que se repetía pausadamente por unas voces dulces y armoniosas y que me conducían a un estado profundo de consciencia. Casi acto seguido, una voz que resonaba como un poderosísimo trueno y que brotaba de no sé donde y que resonaba en lo más profundo de mi ser, se dirige a mi en estos términos:

   "Por todo lo dispuesto y por tu dedicación y sacrificio en la búsqueda interior has alcanzado el estado de Nirvichara Samadhi o consciencia sin pensamientos, y de aquí ya no descenderás. Desde este primer estado de consciencia de la Realidad podrás vislumbrar la Iluminación. La búsqueda ha terminado, sólo resta que pongas tu atención a tal fin, pero eso sí, SÓLO A TRAVÉS DE LA PUREZA HALLARÁS LA VERDAD, Y ES A TRAVÉS DE LA HUMILDAD QUE ALCANZARÁS LA ILUMINACIÓN". 


   "Tras la consecución de este fin tomarás partido en lo dispuesto para esta materialización carnal, que será la disolución del mal tornándolo en Bien".

   Luego de estas palabras de trueno, volvió aquella melodía celestial que de alguna manera anunciaba aquel estado de profundidad meditativa donde los pensamientos ya habían quedado atrás..., y desde ese momento el silencio se apoderó de mi. Ya nunca fui el mismo, o sería mejor decir, que ahora sí que era consciente de mi propia esencia.

   Luego de esa experiencia mística desde la que se estableció en mi un despertar de consciencia, que me ha permitido percatarme de aquello que antes intuía pero que no alcanzaba a vislumbrar. Desde entonces, he comprendido que la meditación es esencial para ganar en libertad de reconocimiento de la Realidad, y que para esto debemos abstraernos de lo que consideramos como cierto y necesario, que no es otra cosa que la   grosera realidad orquestada por la mente.

   Para ello la meditación debe plasmarse en su lado más excelso, y que no es otro que la contemplación, donde nos mostramos como testigos desapegados del juego de la mente. Así, observamos pero no reaccionamos, porque esto no somos. La Realidad es bien distinta, y créanme cuando les digo que todo lo que hemos dado por supuesto es mental, y por tanto irreal a los ojos del espíritu.

   Si les hago partícipes de esta experiencia íntima y personal es para que conozcan de alguna manera como se produjo en mí ese cambio que me ha permitido y me permite rescatar parte de la Realidad sin que medie pensamiento alguno, y así poder darle traslado a todos ustedes. Además, otros estados de consciencia más profundos han tomado posiciones en mis contemplaciones, donde las dudas se han disipado para mostrarse las certezas que me impulsan, más aún si cabe, a comunicar aquello que para otros aún pasa inadvertido.

   Créanme que este es el único camino, que los pensamientos son el principal obstáculo en el camino hacia la libertad. Y que todos, ¡sí, absolutamente todos! somos potencialmente capaces de traer la Realidad a manifestarse en nuestras vidas. Todos somos especiales, y al mismo tiempo nadie es más especial que el resto. La diferencia estriba en que unos tienen los ojos un poquito más abiertos que el resto, nada más. Y de éstos es la responsabilidad de guiar a los que aún no ven lo suficiente como para emprender el camino por sí mismos.






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domingo, 4 de marzo de 2012

SIDDHARTA GAUTAMA, DE PRÍNCIPE A BUDA, LA RENUNCIACIÓN A LOS EXTREMOS, EL CAMINO MEDIO.


   Buda es, sin duda, uno de los grandes personajes históricos que han dejado una profunda huella vibratoria en todos nuestros espíritus. El nos marca sin duda el camino a seguir para liberarnos de la ilusión de este mundo.

   De nombre Siddharta Gautama, nació cerca de las montañas del Tibet en La India en el siglo V a.C., como príncipe de un clan de esta zona. Al poco de nacer su padre, que era rey, llamó a un reconocido sabio a que profetizara sobre la vida del joven príncipe. Así, presagió que el príncipe sería un gran rey y guerrero o, por el contrario, sería un gran maestro espiritual. Ante esta disyuntiva, el rey resolvió que debería mantener al príncipe alejado de todo sufrimiento mundano, a fin de que no le embargaran las dudas que pudieran conducirle a la espiritualidad. De esta manera colmó todos sus deseos en palacio, manteniéndole ignorante al sufrimiento fuera de éste.

   Así vivió Siddharta sus primeros 29 años, regocijado en el placer y la abundancia que le suministraba su padre, incluso se casó y obtuvo descendencia. Pero una poderosa llamada en su interior le produjo la necesidad de salir de los límites del palacio y explorar nuevas experiencias. Así, pidió permiso al rey para hacerlo. El rey lo preparó todo para que las calles se presentaran impolutas y engalanadas a fin de que el príncipe siguiera viviendo su particular "sueño".

  Sin embargo, Siddharta observó más allá de lo que había establecido su padre, y por primera vez contempló la enfermedad, la decrepitud y la muerte. Esto supuso un shock que le compungió sobremanera. Ya desde este momento jamás sería el mismo. Tras volver a palacio, las preguntas le bombardeaban su cabeza y todo el circo que había montado su padre de manera sobreprotectora caía con estruendo a los pies del príncipe.

   Tras pasar un período de dudas, decidió que debía partir, abandonarlo todo y experimentar la vida. Había resuelto que debía conocer el misterio de la muerte. Y así partió de palacio, renunciando al placer y la abundancia, e iniciando la búsqueda. El príncipe ataviado con hermosas vestiduras, se cruzó con un mendigo e intercambió su atuendo con éste. Aquí comienza un hermoso y accidentado periplo aventurero en búsqueda de la libertad.

   El príncipe se convirtió en mendigo, y como tal se dirigió a la búsqueda de la sabiduría que le liberara de aquella decrepitud que había observado y que le había impactado profundamente. Durante años se sometió a la doctrina de distintos maestros que le iniciaron en la práctica de la meditación y del ascetismo extremo. Deambuló durante años de un maestro a otro, pero siempre sin obtener satisfacción a ese irrefrenable estímulo interno que le imbuía a seguir buscando de manera incansable.

   En una de sus últimas prácticas de ascetismo extremo, en las que permanecía meditando sin alimentarse durante días, y presentando un estado lamentable que le acercaba a las fauces de la muerte, escuchó entonces las palabras de un maestro músico que explicaba a una niña como debían estar las cuerdas de una cítara para que los acordes musicales fueran perfectos. Pues bien, si las cuerdas del instrumento se presentan muy tensas entonces se romperían, y si están muy flojas no sonarían.

   En ese preciso instante, Siddharta comprendió que la práctica ascética que venía practicando era demasiado rígida, y corría riesgo de que se rompiera como las cuerdas de la cítara. De igual manera, su anterior vida principesca llena de placeres que satisfacían todos sus placeres, era igualmente extrema pero en el otro sentido. Entonces entendió que los caminos que había emprendido eran erróneos. El verdadero y único camino hacia la armonía era el camino del medio, lejos de los extremos inquietantes.

   Y fue entonces que se levantó y se alimentó recobrando fuerzas y vigor en su maltrecho cuerpo. Tras haberse recuperado, se dirigió a la orilla de un río y a la sombra de un árbol se abandonó a la meditación, de manera que comprendió que la búsqueda había finalizado, pues aquello que buscaba bajo doctrinas extremas no le conducirían a la Verdad (Dharma).

   Durante esta meditación contemplativa, Siddharta atravesó por distintos estadios vibratorios, donde la mente ilusionista y esclavizadora (Mara) de este mundo le sometió a todo tipo de pruebas. Sin embargo, Siddharta no reaccionaba ante estos ataques desesperados de Mara. Y así, la ilusión del mundo terreno fue dando paso a la Realidad del espíritu eterno. Los pensamientos se ausentaron, las dudas se disolvieron, la autoconsciencia se manifestó por fin. Ya no era Siddharta, se había convertido en un despierto o iluminado (Buda).

   Nuestro amado maestro Buda establece las bases del buscador, el es la suprema excelencia en la búsqueda de la Virtud. El dharma se encuentra en el camino medio de la renunciación a los extremos dominantes vibratorios de este mundo terreno. Establece un camino medio como fuente única de liberación en todos nuestros hábitos. Ni mucho ni poco, ni blanco ni negro,disolvamos la dualidad aparentemente manifiesta de este mundo; establezcámonos con la atención de un testigo desapegado del juego de la vida.

   Hermoso es el camino medio, es simple y está ahí, bien definido para el buscador. Buda se vence a sí mismo y disuelve el poder de la mente de manera definitiva, creando una brecha vibratoria en este mundo que servirá para que otros sigan sus pasos. Desde ese momento la mente estará al servicio del espíritu y no al contrario. Buda desde la entrega y la no-lucha o renunciación contemplativa nos muestra el camino medio para establecer la armonía en nuestras vidas y trascender la carne para siempre.

   Debo reseñar algunas frases del maestro Buda que me parecen dignas de mención, y que no merecen de mayor explicación:

   "Al que vive aferrado al placer, con los sentidos irrefrenados, sin moderación en la comida, indolente, inactivo, a ese Mara lo derriba, como el viento derriba a un árbol débil".


   "El ignorante es indulgente con la atención, el hombre sabio custodia la atención como el mayor tesoro".


   "Larga es la noche para aquel que está despierto. Largo es el camino para el viajero cansado. Larga es la existencia repetida para los necios que no conocen la enseñanza sublime".


   "Si uno percibe el mundo como una burbuja de espuma y como un espejismo, a ese no le ve el dios de la muerte".


   "Refrenar el ojo es bueno. Refrenar el oído es bueno. Refrenar la nariz es bueno. Refrenar la lengua es bueno".


   "El insensato que reconoce su insensatez es un sabio. Pero un insensato que se cree sabio es, en verdad, un insensato".


   "Nunca he conocido a alguien tan ignorante del que no pudiera aprender algo".


   "La máxima victoria es la que se gana sobre uno mismo".


   "Para enseñar a los demás, primero tendrás que hacer algo muy duro: has de enderezarte a ti mismo".


   "El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional".


   "El odio no disminuye con el odio. El odio disminuye con el amor".

   Apliquémonos en la práctica de la meditación y establezcamos hábitos de moderación en nuestra vida. El maestro Buda nos ha dejado las consignas necesarias para que la armonía nos embargue de dentro hacia afuera. Enderecemos el árbol de la atención dispersa y las conductas impropias y entreguémonos al Dharma.
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lunes, 6 de febrero de 2012

COMO ALCANZAR LA ILUMINACIÓN ESPIRITUAL - EL ASCENSO DE KUNDALINI, EL ESPÍRITU SANTO, VIENTO DE PENTECOSTÉS.

   Ya hemos tratado en artículos anteriores la energía kundalini. Esta energía es el aspecto femenino del Creador, así, se halla en estado latente a la altura de nuestro hueso sacro esperando el momento propicio para despertar.

   Sabemos ya que el despertar requiere de esfuerzos de atención y meditación continuados. Les he dejado pautas para invitar a esta energía Madre a que despierte del letargo en el que está sumida, pero siempre en los momentos previos a la meditación diaria. Su despertar se producirá cuando estemos preparados para iniciar el camino de limpieza de nuestro sistema sutil.

   Con el tiempo y la práctica meditativa, kundalini emergerá de su letargo como un poderoso fuego serpentino que ascenderá por nuestro canal medio, para ir disolviendo las obstrucciones de los chakras que se encuentre a su paso. Podemos ayudar a disolver estas obstrucciones, haciendo pequeños círculos en el sentido de las agujas del reloj con nuestra mano derecha (como ya hemos visto). De esta manera kundalini encontrará menos oposición en su ascenso.

   Debo indicarles que kundalini no se debe forzar, ya que una Madre sabe lo que necesita su hijo. Si estamos preparados y dispuestos, ella despertará de su letargo para siempre, conduciéndonos entonces hacia el Padre.
Para que kundalini pueda ascender a lo largo del camino medio, es necesario que nuestros chakras se encuentren lo suficientemente abiertos. También hemos visto que un chakra es un vórtice de energía que se asemeja a una galaxia en espiral que gira en el sentido de las agujas del reloj. Si este vórtice está obstruído girará muy lentamente, y por consiguiente kundalini no podrá pasar a través suyo.

   Los 7 chakras de nuestro sistema energético son las siete puertas que debe atravesar nuestra Madre para conducirnos al encuentro del Padre. Si no abrimos las puertas de abajo a arriba (del primero hasta al séptimo chakra), kundalini se verá impedida en su ascenso.

   Lógicamente, kundalini inicia su recorrido justo por debajo del primer chakra, luego si este no está medianamente abierto, no se iniciará el ascenso. Cada chakra tiene una naturaleza energética distinta, y sus vibraciones se elevan produciendo una mayor velocidad de giro (más abierto al paso de las energías) cuando se establece en nosotros una cualidad que le es afín vibratoriamente.

   De esta forma, debemos tener establecidas en nuestro comportamiento un mínimo de cualidades que sean afines energéticamente con estos chakras. Que de abajo a arriba son:
  1. Inocencia
  2. Conocimiento puro
  3. Satisfacción
  4. Confianza
  5. Testigo desapegado
  6. El perdón
  7. Reconocimiento Yo Soy el que Soy
   Es como una casa de 7 pisos, donde de nada sirve tener un buen tejado si los cimientos no son sólidos. Por tanto, para que nuestro sistema energético goce de una buena salud que permita que nuestra madre kundalini ascienda para establecer la divinidad de cada una de estas cualidades en nosotros, debemos acondicionar nuestro comportamiento y modo de vida para sentar las bases  de estas cualidades.

   Todo siempre desde la moderación, no llevemos la práctica a los extremos que nos ofusquen o confundan. No hay santos en la tierra, sólo más o menos evolucionados. La gran mayoría que lee este artículo está preparada mínimamente para iniciar el recorrido, si no lo ha hecho ya sin ser consciente.

   A medida que kundalini asciende nuestra consciencia se va ampliando, con lo que percibiremos retazos de la Realidad. Con su despertar y ascenso como un fuego serpentino, comienza a interaccionar con los chakras que se encuentra en su camino. De esta manera si el chakra gira con rapidez permitirá que un importante caudal de kundalini lo atraviese en su ascenso hacia el siguiente chakra, y así sucesivamente.

   Si uno de los chakras está obstruído, kundalini quedará atrapada en esta puerta. Sin embargo quedará ahí erosionando energéticamente este centro hasta que comience a abrirse. Cuando una nueva puerta energética se abre, kundalini nos traslada a un nuevo estado de consciencia, de manera que se establece en nosotros una nueva visión de la Realidad.

   Existe un centro de energía que es fundamental para que definitivamente despertemos en consciencia de hermandad. Este punto de inflexión se ubica en el chakra situado a la altura del corazón (cuarto chakra). Cuando kundalini traspasa este vórtice de energía, nos inunda una sensación de seguridad y confianza que nos da crédito para iniciar cualquier cosa que nos planteemos. Pero sólo será posible a través del amor...

   "...Sólo a través del amor será salvo el hombre..."

   El quinto chakra vibra con velocidad para permitir el paso de kundalini cuando se establece la atención como testigo desapegado de cuanto acontece en la ilusión de la vida física. Es un salto importante a nivel de consciencia espiritual. Ya que ahora percibimos lo que es Real de lo que no lo es. Poco a poco el hombre ya no se ve como tal, sino como espíritu imperecedero. Se establece el Yoga o meditación contemplativa como motor de entendimiento.

   El sexto chakra es la puerta final que nos conduzca al Reino de los cielos del que nos habló Jesús. Esta es su puerta estrecha, y sólo a través de él podremos aspirar a los cielos de la consciencia. Este centro de energía vibra con un movimiento ágil cuando el sujeto establece el perdón como moneda de cambio en todas sus acciones. Así, actúa sin esperar recompensa, y se perdona todo lo pasado. Es entonces cuando la misericordia se apodera de su espíritu para entender todo lo que acontece alrededor suyo.

   Finalmente, kundalini atisba el fin del viaje, y nos conduce hasta la última puerta. Este último chakra necesita del reconocimiento sincero de Yo Soy el que Soy en nosotros. Además, de la entrega suficiente para entender que "Padre tú lo haces todo, en verdad yo no hago nada". Aceptándonos como divinos, al tiempo que nos entregamos al Creador, los cielos del entendimiento se abren para nuestro espíritu.

   El hecho de que kundalini ascienda hasta el último chakra no es significativo de que la ascensión se haya completado, pues para ello todas las puertas (chakras) deben estar abiertas por completo, para permitir el paso de todo el torrente de kundalini, lo que supondría la iluminación del espíritu.

   Aún así, se establece la realización del ser cuando kundalini alcanza el séptimo chakra, pues aunque levemente, tendremos retazos de la Realidad, que irán en la misma medida que el caudal de kundalini ascendente. En este estado se encuentra una gran parte de la humanidad encarnada, que requiere de trabajo meditativo para aliviar los bloqueos energéticos, así como de depuraciones de ciertos hábitos de comportamiento.

   Un primer aviso de que el caudal de kundalini que traspasa el último chakra es significativo, sucede cuando se establece en nosotros la consciencia sin pensamientos. Es decir, de repente nuestra mente cesa su actividad, y es entonces cuando el espíritu nos habla desde el silencio establecido. El silencio se establece para trascender la mente.

   Más profundamente, y con un caudal más amplio e intenso de kundalini alcanzando la séptima puerta, tras el silencio establecido aparece, para nuestra sorpresa, la consciencia sin dudas. Espontáneamente, kundalini nos eleva para interpretar todo lo que acontece. La duda ha quedado disipada y un universo de consciencia nos inunda para elevarnos un poco más. Desde este estado, ya atisbamos los cielos de la ascensión definitiva.

   La iluminación nos alcanza cuando kundalini nos conduce con su cálido abrazo, sin encontrar resistencia alguna en su trayecto, hasta nuestro Padre. La Madre lleva a su hijo al encuentro del Padre. Kundalini ha sido llamada por los cristianos como el espíritu santo, pero sin duda es el aspecto femenino de la energía divina, la que nos cuida y protege. Cuando Kundalini se ha desatado por completo se produce una brisa fresca que nos inunda desde lo alto. También fue llamada como "viento de pentecostés" por los primeros cristianos, ya que decían que el espíritu santo se presentaba con viento y lenguas de fuego. Esto es natural, dado que la naturaleza energética de kundalini es el fuego purificador, y en su salida por el séptimo chakra se manifiesta con una suave brisa.

   Cuando Kundalini (Espíritu santo), el Padre, y nuestro espíritu iluminado (el Hijo) se encuentran en las alturas, se produce una explosión de Luz. De manera que los cielos del entendimiento se abren para iluminarnos con la consciencia del Creador. Este es nuestro bautismo de fuego, el fuego de kundalini o espíritu santo.

   "...Bautizado Jesús, salió luego del agua; y en esto se abrieron los cielos y vio al espíritu de Dios que bajaba en forma de paloma y venía sobre él. Y una voz que salía de los cielos decía: Este es mi hijo amado, en quien me complazco..."
   
   Jesús no fue sólo bautizado con las aguas del Jordán, sino por el fuego del espíritu santo o kundalini. Alcanzó la iluminación en este momento, de manera que Padre, Hijo y Espíritu santo se encontraron...para ser Uno en Jesús.
   

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domingo, 29 de enero de 2012

JESÚS, MAESTRO DE MAESTROS EN LA LUZ - EL CRISTO, EL PERDÓN Y LA MISERICORDIA

   Jesús es sin duda el personaje más relevante de la historia. Su vida, pero sobre todo su mensaje perduran por siglos en nuestros corazones. Su mensaje es absolutamente revolucionario, y aunque pasados más de dos milenios, está más vivo y vigente que nunca.

   Todo lo que rodea a su figura es controvertido a la vez que extraordinario. Muchos han intentado desvirtuar su auténtico mensaje, haciendo uso de toda suerte de estrategias manipuladoras. La iglesia católica especialmente ha manipulado y malinterpretado el verdadero mensaje y la figura del Maestro.

   Existen muchos pasajes del mensaje de Jesús que fueron inexplicablemente rechazados como textos apócrifos en los primeros concilios cristianos del imperio romano allá por el siglo IV.

   Desde luego que el verdadero mensaje de Jesús, su obra y su legado perviven en el inconsciente colectivo con un torrente vibratorio sin igual. Es importante que busquemos al verdadero Jesús a través de la meditación, ahondando en lo más profundo de nuestro espíritu. Y será ahí donde sus potentes vibraciones nos inunden con su abrazo de compasión y amor.

   Jesús es un avatar o encarnación divina, pero entiéndaseme bien, no se trata de un dios al que debamos temer o al que debamos someternos. Nada más alejado de la realidad, Jesús es como nosotros, es un espíritu, es nuestro hermano. La diferencia entre él y nosotros estriba en su inmenso nivel vibratorio. Es sin duda nuestro hermano mayor, y como tal se comporta.

   Como ya hemos tratado anteriormente la Creación es cíclica, de manera que el primero y el último van de la mano. Así Jesús dice...

   "Yo Soy el alfa y el omega, el principio y el fin, el primero y el último"


   Por esto Jesús es el ser más elevado, pero al mismo tiempo se encuentra con el menos evolucionado para cerrar el círculo. Sólo Jesús hace gala de tamaña humildad para descender a la altura del más pequeño espiritualmente. Toda la Creación se sustenta en el amor, luego no podría ser de otra manera. Debemos siempre tener a Jesús como alguien próximo, cercano y totalmente accesible para todos sus hermanos.

   Como vimos en un artículo anterior donde tratamos el perdón como única vía de escape para la ascensión espiritual, por esto Jesús es la piedra angular, es la puerta estrecha que conduce al Reino de los cielos...

   "Yo Soy la puerta estrecha,...esforzaos por entrar por la puerta angosta, porque os digo que muchos intentarán entrar y no podrán... De cierto os digo que Yo Soy la puerta de las ovejas,... Yo Soy la puerta; el que por mí entrare será salvo, y entrará y saldrá, y hallará pastos..."


   Como vemos en estas palabras el Reino de los cielos, que supone la ascensión del espíritu trascendiendo la carne sólo es accesible a través suyo. Es decir, debemos rendirnos al perdón y la misericordia. Sólo así seremos salvos con la libertad del espíritu imperecedero.

   Además, nuestro sistema sutil tiene presente esta energía de Jesús en el sexto chakra. Este vórtice energético se sitúa, como ya hemos visto, a la altura de nuestro entrecejo, y en este punto se produce el cruce de los canales de energía derechos e izquierdo (energías del ying y el yang), así como del camino medio.

   Con el reconocimiento de Jesús, de manera que su mensaje de perdón y misericordia entre a formar parte de nuestra esencia, se produce una activación de este chakra permitiendo el paso de la energía kundalini hacia el séptimo chakra que son los cielos de la iluminación espiritual.

   Esta es la puerta estrecha de la que habló Jesús, siendo él mismo la puerta por la que muchos intentan pasar y sólo unos pocos consiguen. Tan solo si perdonamos podremos aspirar a escapar de la rueda de la reencarnación.

   Toda su vida es una enseñanza continua que no deja de sorprenderme por su profundidad. Así, nos dice el Maestro...

   "...El que esté libre de pecados que arroje la primera piedra...¿dónde están ahora tus acusadores?...Ve y no peques más..."


   En este pasaje Jesús desarma absolutamente a todos los que intentaban apedrear por adúltera a una mujer, porque desde luego que entre nosotros no hay uno sólo que no tenga karmas que saldar. Sólo un maestro ascendido que descienda a la carne por designios del Padre está libre de karmas; o un iluminado, es decir, un encarnado que haya alcanzado la dicha de trascender la carne por iluminación de su espíritu.

   Así se dirige a la mujer estableciendo en ella el sentido del perdón, es decir, debe perdonarse por sus errores sin cometerlos de nuevo. De esta manera trasciende el karma contraído por tales faltas.

   Sigamos ahondando en la palabra de Jesús...

   "...Yo me voy y ustedes me buscarán y morirán en sus pecados...A donde yo voy, ustedes no pueden ir...Ustedes son de aquí abajo, yo soy de lo alto...Ustedes son de este mundo y yo no soy de este mundo...porque si no creen que Yo Soy, morirán en sus pecados...Les aseguro que el que peca es esclavo del pecado. El esclavo no permanece para siempre en la casa; el hijo, en cambio, permanece para siempre..."

   Aquí el Maestro de nuevo apela a que sólo si perdonas serás capar de escapar al karma (conjunto de deudas o pecados), y de esta manera ascender a lo alto. Nos deja claro que su naturaleza espiritual no obedece al margen vibratorio de este plano carnal, y que la única vía para seguirle lejos de este mundo escapando a la reencarnación es reconociendo en nosotros "Yo Soy", es decir, nuestra verdadera Realidad.

   Por otro lado, Jesús nos dice que toda causa genera un efecto o karma, luego siempre seremos esclavos del pecado. Además, no permanecemos para siempre en un cuerpo carnal, mas él si que lo hace para siempre porque ya ha trascendido la carne.

   "...Yo Soy el buen pastor, y mis ovejas me conocen a mí y doy mi vida por mis ovejas...Tengo, además, otras ovejas que no son de este corral y a las que debo también conducir; ellas oirán mi voz, y así habrá un solo rebaño y un solo pastor...".

   Jesús hace referencia a que debe conducirnos como hermano mayor hacia las alturas de su reino, pero para ello debe dar su vida carnal para que las vibraciones del perdón y la misericordia se establezcan en este mundo para siempre. Al mismo tiempo deja claro que el ganado de este mundo no es el único que debe guiar. Existen otros mundos donde es posible reencarnar para nuestra evolución, donde él sigue siendo el espíritu guía más elevado.

   "...El Padre me ama porque doy mi vida para recobrarla. Nadie me la quita, sino que la doy por mí mismo. Tengo el poder de darla y de recobrarla...".

   Por amor que desciende entre nosotros tomando carne humana, y que la entrega por voluntad propia, puesto que es todopoderoso en la Luz. Aún entregando su vida, es capaz de resucitar de entre los muertos manifestando todo el poder de Yo Soy.

   Otro hecho relevante a tener en cuenta son las bienaventuranzas...

   "Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
   Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.
   Bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la tierra.
   Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán hartos.
   Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
   Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.
   Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.
   Bienaventurados los que sufren persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
   Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, alegraos porque vuestro galardón es grande en los cielos".

   A mi modesto entender, en este caso sobran las explicaciones. No se puede decir tanto con tan poco. Son palabras de Luz con mayúsculas que merecen de una profunda reflexión.

   "...Y yo os digo, amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y persiguen....Porque si amáis a los que os aman, ¿que mérito tendríais?..."

   Jesús va más allá, traspasa el "ojo por ojo y diente por diente", y sigue estableciendo el perdón y la misericordia como moneda de cambio para aspirar a metas más elevadas en lo que al espíritu se refiere. Debemos perdonar siempre sin condiciones si queremos ascender.


   "...No juzguéis para que no seáis juzgados, porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido...¿y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?...¡hipócrita!, saca primero la viga de tu ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano...".


   Jesús nos alecciona de manera que no debemos juzgar bajo ninguna circunstancia a nuestros hermanos por sus actos. Cada uno es dueño y responsable de los mísmos, de tal forma que primero miremos hacia adentro haciendo un ejercicio de introspección para analizar nuestros propios errores. Sólo de esta manera podremos luego aconsejar a nuestros hermanos, que no juzgarlos.


   "...La lámpara del cuerpo es el ojo, así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz, pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas...".


   Se desprende de estas palabras que a través de los ojos recibimos distintos estímulos que en caso de ser degradantes, contaminan nuestro espíritu. Por tanto, es importante hacia donde dirigimos la atención. Ya no sólo por lo que recibimos de nuestros ojos, sino por el resto de nuestros sentidos físicos. Allá donde esté nuestra atención, ahí estaremos nosotros.

   "...Padre perdónalos porque no saben lo que hacen...".


   Mucho más podríamos profundizar en el maestro Jesús, pero sin duda todo queda resumido con esta frase. A través de ella pone de manifiesto toda la misericordia del Creador, que es derramada sobre todos nosotros a través de su entrega incondicional. El momento de su óbito supone un punto de inflexión a nivel vibratorio, estableciendo el camino que nos permita salvarnos de la rueda de la reencarnación y ascender así a los cielos del entendimiento espiritual.

   Jesús es el Cristo, la manifestación del amor de nuestro Padre. Su mensaje es el legado más excelso que haya sido dado al hombre. Llenémonos de él.

  
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domingo, 8 de enero de 2012

EL CAMINO MEDIO

 
   Dada la explicación que les he dado sobre el funcionamiento del sistema sutil, vamos a empezar poniendo especial atención en el canal medio de este sistema (ver anterior artículo). Puesto que es el camino del equilibrio y el que todo buscador espiritual debe cultivar para su progresión y evolución. Este es el camino del que habló Buda. El camino que buscó con ahínco durante toda su vida y que tras someterse a todo tipo de doctrinas y maestros, que le dejaban por completo insatisfecho en la búsqueda de la respuesta a todo lo creado, entendió que ningún maestro podría mostrarle tal respuesta.
  Finalmente, en un acto de entrega, se sentó a la sombra de un árbol y se abandonó a la práctica de la meditación contemplativa. Y así estableció su atención en el camino medio, que es el camino de la moderación que supone la huida de los extremos. Es decir, ya su atención no estaría en los canales izquierdo y derecho, en el ying y el yang, en la mente y las emociones. Resolvió escapar a este dominio pendular que nos somete y esclaviza y que no nos permite percibir la Realidad en toda su esencia.
  Así fue como Buda adquirió consciencia de sí mismo y de todo lo que le rodeaba. Venció al control de la mente y de las emociones. Pero no luchando contra ellas, ya que al fuego no se le puede vencer con más fuego. La clave reside en la entrega, en la contemplación sin respuesta a los estímulos a los que nos someten la mente y el cuerpo.
  De esta manera Buda despertó la energía Kundalini que se encontraba en estado latente y la invitó a través de su entrega y amor a estimular los distintos chakras. Con este despertar fue adquiriendo las cualidades divinas de los mísmos y encontrando nuevos niveles de consciencia. Cuando todos sus centros de energía habían sido completa y absolutamente estimulados por la Kundalini alcanzó la Iluminación espiritual, o lo que es lo mismo adquirió consciencia de su propia divinidad y escapó para siempre de los extremos.
   Indudablemente este es el camino que todos debemos seguir. No es un camino sencillo, desde luego que no, pero en lo más profundo de nuestro ser esta semilla espera que la reguemos con nuestra atención para florecer y conducirnos, como a Buda, a la liberación.
   Debemos tener presente nuestras propias limitaciones en cuanto a desarrollo espiritual, y con esto me refiero a los más que seguros bloqueos de nuestros chakras.
   ¿A qué se deben estos bloqueos?. Para responder a esta cuestión debemos saber que en nuestras diferentes encarnaciones vamos adquiriendo una personalidad, y que no es otra cosa que el reflejo de la energía de estos chakras. En estos centros se acumulan todas nuestras vivencias, todos nuestros karmas.
   Esta energía de nuestro sistema sutil, es decir, la que componen chakras y canales energéticos es nuestra huella espiritual, la que define nuestra personalidad y la que nos llevamos con nosotros luego de abandonar el plano físico. Es como nuestro equipaje, el cual hemos de ir puliendo con la experiencia.
  Debemos por tanto tener presente que el estado de este sistema en este momento es el resultado de un largo peregrinaje de nuestro ser. Así es más fácil entender desde la globalidad por qué una zona u órgano de nuestro cuerpo enferma sin que parezca haber una causa plausible.
   La enfermedad física es el reflejo más grosero del bloqueo de estos centros de energía. Y como ya he comentado, es posible que tratemos estos chakras a distintos niveles de sutilidad con el fin de disolver el bloqueo energético y con ello erradicar la enfermedad.
   Como ya vimos, la mayoría de nosotros se mueve por los impulsos energéticos de este sistema sutil. Pongamos un ejermplo:
   Imaginemos a una persona que tiene mucha actividad mental, que siempre está pensando en el futuro, que está siempre estresada. Pues bien, esta persona actúa por impulsos de su canal derecho. Si este canal se sobrecalienta y dado que este canal termina en el hemisferio izquierdo del cerebro, será entronces un individuo con un gran ego.
   Por el contrario si el individuo está siempre pensando en el pasado, en lo que fue, siente culpabilidad y está aletargado, esto es resultado de un canal izquierdo preponderante. Como la naturaleza del mismo es una energía fría, cuando este se enfría en exceso y dado que termina su recorrido en el hemisferio derecho, producirá un individuo con un gran superego.
   Si analizamos nuestra vida vemos que en determinados momentos nos mostramos eufóricos, para luego pasar a la depresión, y de ésta a la euforia de nuevo, en un bucle inacabable. Es como un péndulo que nos lleva de un extremos a otro, pues cuando un canal se sobrecarga en exceso se desinfla pasando parte de esta energía al otro. Esto se debe a que ambos canales izquierdo y derecho se entrecruzan a la altura del sexto chakra. Este es un mecanismo de autodefensa de nuestro sistema sutil.
   Cultivemos las cualidades de los siete chakras y busquemos algún momento durante el día para practicar la meditación contemplativa...
   

  
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